Ayer tuve un día que me recordó a unos días muy oscuros de mi pasado.
Un vacío apareció de repente en mi.
Una sensación de dolor anestesiado invadió mi cuerpo.
Aunque seguía consciente de todo lo que veía y lo que hacía, me sentía muy lejos de mí.
Todo eso me asusto, me asusto muchísimo; no quiero volver a ese pozo.
No se porque me sucedió, tan de repente, tan sin motivo...Eso último es lo que me da mas miedo.
Ayer, mientras revivía algunos de mis peores demonios solo podía pensar en ella.
No eran pensamientos reconfortantes como los de costumbre, eran punzantes, cortantes y asfixiantes.
Las peores ideas se me pasaron por la cabeza.
Que no le importaba nada, que le desagradaba, que me quería lejos, que nunca más querría hablar conmigo...
Ahora, escribiendo esto, recordando lo que pasé ayer, me es imposible no llorar un poco.
Lloro de miedo, por volver a sentir cosas que creía haber repudiado para siempre.
Lloro por vergüenza, por haberme permitido pensar cosas que no son ciertas, cosas que la experiencia me ha demostrado en estos 7 años que han pasado desde que la conozco que no son verdad.
Lloro...lloro porque he de admitir que nunca he sentido algo así por nadie.
No quiero alejarla con mis demonios, no quiero asustar a nadie con mis miedos...eso ya pasó
Slepping at Last - Saturn. Una canción que puse después de una noche inolvidable. Me recuerda buenos momentos, me recuerda a ella.
Me enseñaste el coraje de las estrellas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario